Predicciones astrológicas septiembre 2014


sagitarioEn la mañana del Lunes (1/9/2014), la esperanza se eleva con el ingreso lunar al entusiasta Sagitario. Las cualidades visionarias de este signo de fuego en marcha son elevadas por la cuadratura de la Luna con el soñador Neptuno por la noche. El escapismo puede ser un tema prolongado durante todo el día, sin embargo estas influencias de visión lejana ayudan a eliminar carga de las tareas rutinarias inspirando con imágenes de un futuro mejor. Una perspectiva fresca viene con el movimiento de Mercurio en Libra durante la noche. Abrir paso a ideas alternativas y escuchar mejor a los demás son potenciales deseables de este tránsito.

La primera cuarta cuadratura de la Luna en Sagitario al Sol en Virgo de la madrugada del Martes marca un tiempo para tomar decisiones. Las aspiraciones estrechamente definidas de la Nueva Luna en Virgo son o bien alimentadas con fuego para llevarlas más allá, o quemadas con exhaustación. Tomar riesgos y una mayor inversión de energía es requerido para mantener el momento. Observar las relaciones a través de un cristal, no obstante, viene con una sesquicuadratura Venus-Plutón por la mañana. Al menos, este suceso puede ayudar a darnos cuenta de que los recursos son limitados, y las prioridades deben ser establecidas en la búsqueda de recompensas, placeres, y compañías. Pero, incluso si nos encontráramos en un pozo de desesperación, el trígono de la Luna expresiva al inventivo Urano durante el mediodía mostrará las vías de escape.

Es Miércoles de resurrección, con un trígono revitalizante por la mañana (11º05’ Virgo-Capricornio) que se adentra en regalos inexplorados y transforma pérdidas en ganancias. Un trígono lunar al dulce Venus aproximándose el fin de la mañana trae júbilo y apoya la cooperación. Por la tarde, la Luna entra en Capricornio, regido por Saturno, donde la estructura y la organización son altas prioridades. Reprimir la expresión emocional, no obstante, es un problema en potencia que podría ser aliviado (o agravado) por una complicada y parlante cuadratura Luna-Mercurio al caer la noche.

Los problemas de comunicación también brotan de una semicuadratura en la madrugada del Jueves. Pensar pacientemente las ideas antes de compartirlas con los demás podría restaurar nuestra credibilidad. No obstante, la concentrada conjunción de la Luna con Plutón por la mañana y cuadratura Urano por la tarde son eventos capaces de desenterrar secretos que agiten el día entero. Por suerte, un trígono lunar al Sol a mediodía y sextil a Saturno por la noche proveen de una buena base de madurez y autorestricción.

Un quincuncio de lento movimiento Júpiter-Plutón es exacto poco antes del amanecer del Viernes. Canaliza duda sobre las creencias y planes a largo plazo, urgiendo a ciertas personas para sobrerreaccionar a la inseguridad con fanatismo. Positivamente, muestra las ganancias (Júpiter) que pueden engendrarse en la pérdida (Plutón). A media mañana, Venus entra en el preciso Virgo para refinar los gustos y relaciones. Los aspectos pragmáticos de las compañías se vuelven más importantes con el Planeta del Amor en este signo de tierra eficiente. El ambiente se aligera al avanzar el día, cuando la Luna entra en el tolerante Acuario por la tarde. Las necesidades de libertad e innovación asociadas a este tránsito son amplificadas por la sesquicuadratura de Venus con el regente de Acuario, Urano, aproximándose la medianoche. La flexibilidad y el gusto por lo inusual hacen de la noche un momento mucho más entretenido.

Lo que vemos y oímos puede no ser lo que obtengamos; el escurridizo quincuncio de Mercurio con Neptuno (5º58’ Libra-Piscis) distorsiona los mensajes en las primeras horas del Sábado. A media mañana, una oposición Luna-Júpiter incrementa las ganas de diversión, pero puede desembocar en la exageración. El contraste llega entre la tarde y noche, con un sextil liberador Luna-Urano, seguido de una cuadratura controladora entre Saturno y Luna unas horas después.

La ira e impaciencia pueden activarse el Domingo debido a una cuadratura lunar con Marte por la mañana. La agresión, aun si se esconde tras una sonrisa, empuja a la gente cuando entra en escena la semicuadratura de Marte y Plutón al caer la tarde. Un beneficio de este aspecto es la habilidad de cortar por lo sano y llegar a cero en los problemas esenciales de uno en uno. Hay un cambio dramático en el ánimo a media tarde, cuando la Luna entra en el compasivo Piscis, lo cual permite perdonar, olvidar, y fantasear. La ternura amorosa de este tránsito también se alimenta de una oposición romántica Luna-venus por la noche.


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