Neptuno

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Neptuno es el nombre romano asignado al dios griego Poseidón, dios de los mares. La mitología es importante para comprender el símbolo y la simbología de Neptuno.

Ulises, protagonista de la Odisea, se embarcó en un viaje de vuelta a su hogar y, al no realizar el sacrificio que debía, Poseidón le castigó y atormentó, confundiéndolo para que no supiera el cuál era el camino de vuelta.

Neptuno corresponde a la confusión de la humanidad, el caos de las emociones humanas, el camuflaje y el autoengaño. También representa el idealismo, los sueños y la fantasía que, además, son sensaciones que puede producir el simple mirar al mar.

Por otro lado, el símbolo de Neptuno es como un tridente, puesto que era el arma que Poseidón siempre cargaba consigo y que se asociaba con la pesca y los mares.

Dignidades y debilidades

Domicilio: Piscis
Exaltación:
Exilio: Virgo
Caída:

Astronomía

Neptuno fue descubierto por Johann Galle el 24 de septiembre de 1846, en Berlín. Este planeta se mueve de forma extremadamente lenta, teniendo que pasar 165 años para que de una vuelta completa al Sol.

Galileo Galilei, en 1612, también observó a Neptuno, no obstante, no supo muy bien qué era, se pensaba que podía ser o bien una luna de Júpiter o bien una estrella fija.

El planeta azul tiene un diámetro de 49530 km, lo que lo hace casi cuatro veces más grande que el de la Tierra. Su distancia media respecto al Sol es de 4519 millones de km.

Su movimiento diario máximo de 2,25 minutos de arco, aunque su movimiento diurno medio es de 24 segundos de arco. Neptuno tiene un sistema de anillos similar al de Saturno. Su sorprendente color azul profundo fue descubierto por primera vez por la Voyager 2 en 1989, mucho después de atribuirle el nombre del dios de los mares.

Además, también cuenta con satélites propios, 13 en concreto, aunque destacan, sobre todo, Tritón y Nereida. En su órbita se puede apreciar un sistema de anillos que, según los astrónomos, se debilita poco a poco y en unos cuantos siglos desaparecerá por completo.

Neptuno está retrógrado una vez al año.

Mitología

En la mitología, como comentaba más arriba, Neptuno o Poseidón es el dios del mar y señor de las aguas. Tiene su morada en lo más profundo del mar, donde la visión a menudo es vaga y nos encontramos en un mundo extraño y casi irreal. Neptuno vivía con su esposa Anfitrite en esta morada.

Él y sus hermanos Zeus (
Júpiter), dios del cielo y la tierra, además del dios superior, y Hades (Plutón), dios del inframundo, dividieron el universo entre ellos después de que Zeus derrocase a su padre, Cronos (Saturno).

Como otros muchos dioses, Poseidón tenía muchas aventuras con diferentes mujeres y no le importaba tener que usar la fuerza bruta o su astucia cuando su amor no era correspondido. También era muy emocional y tempestuoso. Corría a través de los océanos a gran velocidad, y su aparición a menudo iba acompañada de tsunamis o terremotos. Si los humanos no le respetaban lo suficiente, provocaba inundaciones o catástrofes naturales para castigarlos.

Aunque era un dios que también podía ser muy compasivo y que estaba dispuesto a ayudar a los demás. Es conocido el mito de Tesalia, la cual era una gran región que Poseidón alteró y transformó para evitar que sus gentes y marineros se ahogasen. La gente recurría a Poseidón para calmar las tormentas marinas o para protegerse de los terremotos.

Por otro lado, Poseidón nunca pudo aceptar el hecho de que Zeus fuese el que gobernaba los cielos y la tierra, rey del Olimpo. Así que siempre buscó la ayuda de otros, incluida la esposa de su hermano, Hera, para derrocarlo, algo que nunca consiguió.

No obstante, un apartado importante de la mitología, como hemos podido ver, es que Poseidón (Neptuno) era un dios bastante inestable emocionalmente, podía ser compasivo y ayudar a las personas o tener un ataque de ira y provocar terremotos. Estos conceptos casan bien con la astrología, puesto que Neptuno es un planeta confuso, emocional, idealista, nunca deja ver bien qué está haciendo o pensado, etc.

Neptuno en la carta astral

Neptuno, junto con Urano y Plutón, pertenece al triunvirato de los planetas espirituales que apuntan a dimensiones más allá de los límites del mundo material simbolizado por Saturno. Las esquivas cualidades de Neptuno hacen que sea difícil expresarlas con palabras.

Mientras que Urano permite la entrada a otra dimensión rompiendo los límites establecidos por
Saturno, Neptuno disuelve estos límites de una manera casi imperceptible pero no menos poderosa, similar al agua que disuelve las rocas.

Astrológicamente, Neptuno simboliza las ansias de disolver los límites, que hacen del falso ego material una entidad aparte, y de experimentar la unidad espiritual con el resto de la creación.

 Este objetivo se puede alcanzar de manera constructiva mediante la meditación, la fe y la práctica religiosa, la creatividad artística y una profunda devoción a otra persona o a una causa; o, más peligrosamente, se puede intentar lo mismo por la vía de las drogas, el alcohol o una desafortunada entrega a las pasiones. Representa el misticismo.

Neptuno representa la sensibilidad y compasión, pero también simpatía inconsciente, apreciación estética, fantasía, imaginación e idealismo.

La expresión negativa puede manifestarse en una actitud evasiva e irresponsable con tendencia a tomar refugio en un mundo imaginario y nebuloso.

Debido a que Neptuno permanece durante 14 años en el mismo signo, la interpretación a nivel individual está enfocada en la casa que ocupa y los aspectos que forma con otros planetas.

La casa en la que se encuentre el planeta azul indicará en que áreas una persona puede encontrarse algo perdido o en dónde la persona será más generosa respecto al resto (y llegando incluso a sacrificar parte de su individualidad). Aquí se encuentran también los desengaños o ilusiones.

Los aspectos que tenga Neptuno con otros planetas aumentarán la sensibilidad que tiene la persona respecto al otro planeta.

Al contrario que Urano, Neptuno representa el sentido de lo colectivo prevaleciendo por encima de la individualidad, el deseo de sentirse «nosotros» (por ejemplo: el socialismo, el cristianismo, etc.).

Representa la inspiración, el idealismo, las imágenes surrealistas, los sueños. Se asocia con la tendencia al «escapismo», al huir de la realidad o a pintarla de color de rosa.
Representa el sentido de la evasión, el evitar enfrentarse a los hechos, a la realidad de la situación.

Tiene también mucho que ver con la ambigüedad, los estados de duda, de no saber que hacer, de querer estar «con Dios y con el Diablo» al mismo tiempo.

Su efecto más típico es el de actuar como «disolvente», el de poner barreras nubosas a nuestras ideas o criterios, pudiendo por ello ser instrumento de confusiones, malentendidos y complicaciones.

Es el planeta del descontento divino, no hay fronteras ni metas que le satisfagan, Se asocia con las drogas y alucinógenos, los estados alterados de la conciencia, pero también, en su lado más positivo, con la experiencia mística y la religiosidad profunda.
Es el planeta de los caprichos (junto con la Luna), y también se le atribuye notable influencia en la predisposición hacia la música y las artes en general.



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