Sorpresa maravillosa


Esta luna llena en Cáncer tiene una ligera restricción en su cualidad, con las facetas masculinas del Sol y Saturno en Capricornio, oponiéndose a la femenina e intuitiva Luna en Cáncer.

Luna Llena en Cáncer

La Luna se fortalece en su propio signo de Cáncer, el Sol y Saturno parece que la frenan, advirtiendo a la Luna que como de un paso en falso se verá en problemas.

Ahora bien, en la época festiva en la que nos encontramos esto no tiene porqué ser un problema o una desventaja, ya que estos ambientes suelen estar cargados de una energía turbulenta.

Las familias que se reúnen en Navidad pueden acabar discutiendo, y eso se ve reflejado con la Luna Llena participando en una cuadratura fuera de signo con el combativo Marte. Asimismo, Marte en Piscis puede expresarse como super emocional, sobretodo si nos encontramos con personas más sensibles o embriagadas por el alcohol.

No obstante, Marte está en conjunción con Quirón, el curandero herido del cielo, en consecuencia, las emociones deben ser atendidas, escuchadas y sentidas, de forma que muy posiblemente nuestras lágrimas necesiten fluir si queremos curar nuestro malestar.

Con Marte en sextil a Plutón, podemos sorprendernos ante la profundidad de nuestras emociones en muchos momentos, pero parte de nuestra humanidad radica en ellas y su cuidado. En este proceso necesitaremos compasión tanto para nosotros como para los que nos rodean, con una actitud de dejar fluir más que de retener; además, no tenemos que obsesionarnos con tomar todas las cosas por lo personal.

Plutón en Capricornio recuerda que las emociones estancadas pueden asentarse y causarnos problemas crecientes. Marte-Quirón en Piscis puede ayudar a soltar toda esa carga emocional que rodea los problemas de salud que se han manifestado.

Gracias a esta Luna Llena, podremos encontrarnos con una sorpresa maravillosa que nadie se espera, marcada por Urano en trígono con el Sol y en sextil a la Luna.

Esto puede no ser muy obvio en un primer vistazo a la imagen astrológica, porque la conexión está fuera de signo, con la Luna Llena a 0º Cáncer-Capricornio y Urano aspectando la oposición Sol-Luna en 28º Aries. Sin embargo, la conexión es clara con un orbe de 2º, lo que hace esta conexión bastante potente.

Así, lo que sea la sorpresa, promete iluminar este período del año que, para muchos, puede ser un momento de oscuridad externa e interna.

Con Urano retrógrado hacia Aries, el elemento sorpresa tiene una sensación distintivamente personal e individual, mientras que también se extiende más, debido al alcance natural de los planetas exteriores. La modernidad y la tradición incluso pueden armonizarse en la mezcla Sol-Saturno en Capricornio y Urano en Aries. Las familias y comunidades pueden ganar una mayor sensación de paz al “pagar por adelantado”.

Sin duda, este es una lunación acuosa, con la Luna en Cáncer y Marte en Piscis, pero sus respectivos focos de estos signos de agua difieren el uno del otro. Cáncer es agua cardinal, lo que se relaciona con la necesidad de liderazgo y actuación; Piscis es agua mutable, relaciona con la mezcla y la fusión. Piscis es el pez resbaladizo que evita ser atrapado; basándose en su instinto de supervivencia, se liberará o se lanzará hacia dirección. Cáncer se parece más al hombre en el fuerte, toma posición, y lucha por un resultado particular.

En esta configuración de la Luna Llena, Capricornio enfatiza la unión Sol-Saturno lo que sugiere que un “backup” puede ser necesario para alcanzar nuestros objetivos. Con los aspectos de cuadratura, los planetas enfatizan la variedad de elecciones: puede que resulte de una forma u otra, que requiramos ayuda o no. Solo tenemos que ser conscientes de las posibles consecuencias de seguir adelante, en cualquier dirección.

También es notable el movimiento de Mercurio desde detrás de Júpiter hacia adelante en el zodíaco. Es necesario tener cuidado con los pensamientos y las palabras, internos y compartidos, ahora que Mercurio se encuentra en Sagitario, territorio «extranjero», ya que está en el signo opuesto a la ubicación natural/arquetípica de Géminis.

Mercurio, lejos de su propio terreno, no está familiarizado con las normas, lo que puede resultar problemático cuando hablemos o actuemos alejados de nuestra línea habitual. No debemos olvidar, sin embargo, que Mercurio sigue siendo muy cercano a Júpiter el cual tiene como signo propio a Sagitario, dando a entender que mientras no llevemos la verdad demasiado lejos, o digamos algo demasiado sarcástico, aún podemos lograr resultados positivos.