El susurro se convierte en grito: Eclipse solar en Piscis


Todavía nos vemos arrastrados por la marea alta el domingo, con un eclipse solar disolviéndose en Piscis.

El llanto, las lágrimas y la búsqueda del alma arrebatan nuestro día mientras estamos sumidos en la oscuridad, pero nuestra visión interior se revela si mantenemos la fe.

Dada la conjunción de la Luna con Neptuno, puede ser difícil distinguir entre  fantasía y  realidad.

Una conjunción entre Marte y Urano (22 Aries) nos empuja a la lucidez. Con este obstinado par, el choque o la excitación resultante podrían alimentar actos repentinos de valentía o rebelión. Seamos cuidadosos para que no saltemos por la borda.

Eclipse solar en Piscis

Las nuevas lunas aparecen cuando el Sol y la Luna se unen; simbólicamente, representan un nuevo comienzo, a medida que la luz de la Luna aumenta lentamente después de la conjunción.

Esta lunación es también la última de la actual serie de eclipses en Piscis, el último signo del zodíaco; por lo tanto, significa un final, así como un principio.

Dado que se trata de un eclipse del Nodo Sur haremos una revisión final de viejos patrones de conducta relacionados con el derrotismo, el escapismo y el idealismo.

Piscis también corresponde a la casa 12 en astrología, donde el ego es absorbido por el todo y nosotros nos fusionamos en todo lo que es.

La casa 12 representa el útero y la tumba. Es el lugar de la carta que habla de lo que espiritualmente fuimos, más que de la entidad física de esta vida actual.

Regido por el infinito, el espiritual Neptuno, en Piscis nuestra imaginación es ilimitada, y es nuestra intuición la que sirve como un faro guía a través de la neblina cósmica indefinible.

Con siete elementos situados en el signo de los Peces (Sol, Luna, Mercurio, Neptuno, Quirón, Palas y el Nodo Sur), estamos ante un «bautismo colectivo».

A medida que la luna devora lentamente el disco del Sol y la luz se vuelve oscura, nos sumergimos en el vasto océano del inconsciente colectivo.

La realidad tal como la conocíamos -el ciclo previsible del día seguido por la noche- es interrumpida por los movimientos de la Madre Tierra y su satélite en la gigante rueda, no hay nada que podamos hacer al respecto. Sólo podemos entregarnos a la experiencia, aceptarla y acogerla como una bendición.

El eclipse entra en conjunción con el dispositor Neptuno, aumentando la sensibilidad.

En la oscuridad, nuestros otros sentidos se realzan para compensar nuestra falta de visión.

Una amplia conjunción con Mercurio nos hará más receptivos a mensajes subliminales de nuestro yo superior. Lo que antes era secundario ahora se convierte en el tema principal de la historia. El susurro se convierte en grito.

Júpiter, corregente de Piscis, está en oposición a Urano y en cuadratura con Plutón. Marte también está en una estrecha conjunción con Urano, desencadenando la cuadratura en «T».

El eclipse parece despertar a un monstruo marino gigante que duerme en el fondo del océano.

Tal vez esta sea nuestra oportunidad de demostrar nuestro coraje y matar a la bestia de una vez por todas.

A pesar de la naturaleza somnolienta y suave de Piscis, se nos insta a actuar con rapidez.

Francisco

www.astroworldxxi.com

PD. El eclipse solar el 26 de febrero es un eclipse anular, lo que significa que un anillo de fuego aparecerá alrededor de la Luna a medida que pasa frente al Sol. Este eclipse es visible en la mitad sur de Sudamérica y la costa oriental de África. Adjunto captura de pantalla de Astroworld para ver imagen de dónde podrá ser visto.


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