El Sol


solCon esta entrada se inicia una serie de artículos referentes a los planetas. Voy a trtar de ofrecer un análisis, más o menos profundo, sobre cada uno de los planetas y su relación con la carta astral.

Comenzamos con el Sol.

 

El rasgo astrológico mejor conocido entre la gente en general es el signo solar, es decir, la posición del Sol en el mapa natal. Cuando alguien nos pregunta “¿De qué signo del Zodiaco eres?”, la respuesta que siempre damos es nuestro signo solar. Al decir que eres Libra, por ejemplo,  te estás refiriendo a que, cuando naciste, el Sol estaba en dicho signo. Desde un punto de vista interpretativo, el Sol tiene una vital importancia, pero no es tan exageradamente determinante como nos quieres hacer creer los horóscopos de las revistas y periódicos, dado que hay otros diez factores más que se conjugan entre sí a la hora de interpretar (los planetas, desde Mercurio hasta Plutón, y también el Ascendente, que luego  estudiaremos).

El Sol es el centro de nuestro Sistema Solar, alrededor de él giran describiendo órbitas  todos los planetas y astros. En lenguaje astrológico, el Sol representa el centro de nuestra existencia, y la Casa terrestre donde esté actuando el Sol será por tanto el “centro” donde ocurrirán los actos y acontecimientos más importantes de nuestra vida.

El Sol representa nuestro Yo interior, maduro y consciente, nuestra “Alma”, en contraposición a la Luna que representa nuestro Yo más inmaduro, variable, caprichoso e infantil.

El Sol en el mapa natal representa nuestra voluntad, el ego, el centro de la mente consciente. A través de la posición del Sol en la Carta podemos ver nuestra capacidad de organización y de dirección, nuestras perspectivas de ascenso en la vida, nuestra tendencia a la adquisición, y también nuestro prestigio y dignidad.

Psicológicamente es nuestra personalidad interior (cómo somos “por dentro”, los gustos, ilusiones e  ideales arraigados, que raramente manifestamos a los demás), transmitiendo al nativo, cuando está mal configurado en la Carta, los defectos típicos de orgullo, vanidad  y egoísmo.

En los temas femeninos, el Sol representa también el ideal masculino que anhela, y los aspectos planetarios que recibe el Sol indicarán algo que la mujer tendrá que experimentar o aprender con su marido (a veces también con su padre, dado que el Sol se asocia asimismo al arquetipo paterno).


¡ No copies, comparte!